Saber cuándo te están mintiendo

El lenguaje corporal dice más que lo que sale por la boca. Los humanos sabemos leer el lenguaje corporal o gestual de forma natural, solo que no sabemos trasladarlo al lado consciente del cerebro. Digamos que cuando hay una contradicción entre lo que se nos dice y lo que percibimos, nos saltan las alarmas. Cuando existe una contradicción, existe mentira de forma total o parcial. Pero al mismo tiempo, tenemos un mecanismo psicológico que opera en nuestra contra: tendemos a creer aquello que queremos creer, es decir, nos engañamos a nosotros mismos.

La mentira está presente de forma permanente en nuestras vidas, tanto en el trabajo como en casa, con los amigos, en cualquier parte.

¿Cómo podemos detectar cuándo se nos está mintiendo?

Este tema puede dar para un libro, y por ello, con la finalidad de que aprendan a valorar el lenguaje corporal de una forma rápida, abordaremos algunos de los gestos más comunes que indican mentira.

También es importante anotar que para una lectura correcta, conocer de antemano a la persona con la que hablamos nos da ventaja, en el sentido de que puede que tenga gestos propios de la mentira en su lenguaje corporal habitual, y por tanto no necesariamente está mintiendo cuando los adopta.

POCA CLARIDAD EN LA RESPUESTA

Una respuesta clara a una pregunta significa que la persona que nos contesta no necesita pensar para ello, es decir, nos traslada la información que conoce sin más. Cuando existe un silencio, o titubeos en la respuesta -pausas, frases incompletas, tartamudeo, dubitación, etc,- hay indicios de mentira.

LA CARA

Cuando mentimos, se produce un cambio de temperatura en la parte frontal del rostro, y de forma más significativa en la nariz. La nariz tiene tejido eréctil, se hincha de sangre cuando nos ponemos nerviosos. Cuando la persona que nos habla se toca la cara o la nariz hay indicios de mentira.

La cara transmite mucha información. En ella podemos indicar como gestos que delatan falta de veracidad en lo que se nos cuenta: boca seca, tragar más saliva de lo habitual, mayor velocidad en el parpadeo, apretar los labios, fruncir el ceño y la cara, cara de sorpresa exagerada, sonrisa forzada o incómoda.

 

DIRECCIÓN DE LOS OJOS

Cuando la persona mueve los ojos a su lado derecho -es decir a nuestro izquierdo- de forma constante, está inventando la mayor parte del tiempo. Orientar los ojos al hemisferio derecho implica inventiva. Al mismo tiempo, mirar hacia abajo indica que la persona está mintiendo.

BRAZOS Y/O PIERNAS EN CRUZ

Cuando una persona que nos habla está con los brazos en cruz, o con las piernas cruzadas o ambas cosas, significa que está cerrada a nosotros, y por tanto en su actitud defensiva nos está escatimando informaición veraz.

 

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