Cómo tratar con situaciones en las que el cliente se comporta de forma agresiva

Un cliente enfadado

La totalidad de los clientes del sector del transporte pesado y la elevación que he conocido, tienen carácter. Cuando se cabrean, la cosa se pone fea. En alguna de esas ocasiones, pocas gracias a Dios, he tenido la misma sensación que cuando mi padre me echaba una bronca, aquella que te dice que si mueves un solo pelo te puede caer una torta.

Cuando estás metido en alguna de estas situaciones, es importante que sepas que discutir no es una alternativa válida. Has de tomarlo como una tormenta, que acaba pasando, tienes que dejar que el cliente se desahogue, para que vaya perdiendo fuerza.

Es importante que no cedas ni hagas concesiones cuando está descargando los truenos más gordos, mantente calmado y firme durante esos momentos , y cuando veas que hay lluvia fina, entonces puede ser el momento de hablar, siempre en un tono más bajo de lo que en ti sea habitual, para expresar tu opinión al respecto y/o para proponer alguna solución que pueda beneficiar a ambas partes. Cuando sugieras posibles salidas, el cliente valorará no sólo tus propuestas, sino también el hecho de que hayas aguantado con dignidad todos los palos.

En muchas ocasiones los clientes no tienen razón, eso lo sabemos todos, pero el cliente es el cliente, y un comercial no es tal si no entiende que ha de preservar una buena relación con él siempre. Si adoptas una actitud combativa y entras en una discusión, es probable que seas capaz de dejarlo sin argumentos, pero ten claro que eso te puede costar la cuenta.

Facebooktwittergoogle_pluslinkedinmailFacebooktwittergoogle_pluslinkedinmail

Escribe un comentario